Desde tiempos antiguos el hombre ha sentido la necesidad de que todo lo que se vive en nuestro interior sea conocido por alguien más, dar de nosotros mismos todo lo que en abundancia o a lo mejor con poco, entregarlo a alguien más, a quien hemos conocido desde tiempo atrás o desde hace poco, pero por el que sentimos que puede ser parte de nosotros mismos, participando de nuestras alegrías y tristezas, esa amistad que todos en la vida queremos sea parte de nosotros.
Como podremos hacer todo esto; podemos preguntarnos…?; lo que necesitamos es revestirnos de una gran humildad, hay que dejar de lado todo aquello que nos apega a nosotros mismos y sentir muy dentro de nosotros que necesitamos amar, que podamos transformarnos a través de todas nuestras acciones en otras personas, que nuestro egoísmo quede derrotado por la gran entrega que debemos hacer al amar, y que ello conlleve a quien amamos a un cambio del cual nosotros nos sentiremos parte, porque nos hemos entendido, nos hemos comprendido y hemos llegado a amarnos, es necesario el poder que tenemos en nosotros mismos de reconocer que los demás tienen una valía, que sentimos que ellos son igual o mejor que nosotros, que su trabajo es tan o más valioso que el nuestro, y que reconozcamos con verdadera humildad, que tal vez; Nosotros los necesitamos más a ellos que ellos a nosotros.
Esta es una gran oportunidad para mostrar ante los demás, lo grande que podemos ser ambos, que algo tan interior que nace desde lo más profundo de nuestro ser y que se proyecta con los brazos abiertos para recibir y principalmente para dar aquello de lo cual debemos de sentirnos orgullosos, que no es sino el entregarnos a esa amistad, en la cual se desborda todo nuestro amor.
Saber que todo lo que hacemos con este amor hacia todos los demás, sea mi compañero, mi pareja, mi trabajo, mis jefes, mi empresa, es tan recompensado con la satisfacción de que con ellos nos estamos realizando con mayor intensidad, en nuestra persona y en mi perfección como humano.
Alguna vez pensaremos que no somos capaces de dar tanto, pero para esto recurro a lo que escribimos en un artículo anterior, el de que estamos hechos para ser felices, y que esta felicidad la encontraremos en nuestra intimidad, al saber que no hay barrera que me impida que derrame mi amistad o mi amor hacia quien lo necesite, y esto nos traerá muchas recompensas y muchas alegrías.
Es importante saber también que habrá algunas dificultades para realizar todo esto, y de manera principal para brindar mi amistad a aquellos que no me interesan, a aquellos con los cuales he tenido dificultades o desencuentros, a aquello que me repugna o me hace sentir totalmente fuera de lugar, es en este momento en que lo que nosotros brindemos a ellos se convierta en algo sublime para nosotros, porque encontraremos una gran satisfacción: saber que el dar nos engrandece, nos hace mas personas no ante los demás, sino ante nosotros mismos, el intento de ser parte de este gran grupo empresarial, y es el que aporto todo mí conocimiento, y al cual entrego todo mí esfuerzo aunque sea una parte pequeña de ese todo, realizarme con toda humildad, y tener la grandeza de ser pequeño, y así será importante para nosotros el sentir que no tengo barreras para intentar con todos ser uno más de ellos, por mi grupo, por mi empresa.
El amar es consolar, si esto es verdadero, incrementará en todos nosotros, la manera de convivir, de tomar todas nuestras tareas con un entusiasmo que nos lleve a que crezcamos en todo, sea empresa y persona y buscar así, un engrandecimiento de todo nuestro entorno.
Si de verdad amamos e intentamos dar, toda la vida será corta para poder desbordar nuestra entrega. Y saber que si tenemos dolor este nos fortificara para poder amar en su totalidad, el ser humildes no nos hace ser ignorados, al contrario, los demás en mi empresa van a querer tenerme como amigo, ya que en mi encontraran el apoyo que tal vez en este tiempo estén anhelando tener. En una palabra , la Humildad es la verdad , que cada día seas más verdadero, más auténtico.
VLT

